Zaragoza, encrucijada de cultura, encuentro de caminos y gentes, lugar para la historia. Una ciudad abierta, acogedora y siempre adelantada, donde el cierzo hace que el carácter de los zaragozanos sea más tenaz y emprendedor.

Con cerca de 700.000 habitantes, la capital aragonesa se erige en una de las ciudades más modernas y cómodas de España.

Bañada por el Ebro y sus afluentes –Huerva y Gállego- se levanta un gran núcleo que ha visto pasar la historia y los acontecimientos, por lo que ofrece un rico patrimonio, fruto de sus más de dos mil años de historia. Íberos, romanos, musulmanes, judíos y cristianos han dejado huella de su paso por la capital, haciéndola merecedora del título de Ciudad de las Cuatro Culturas.

Una ciudad llena de atractivos y buenas comunicaciones.

Te abre las puertas una ciudad moderna y cómoda bañada por el Ebro y sus afluentes, el Huerva y el Gállego. Una ciudad con mucha historia que contar.

Zaragoza es una ciudad moderna, acogedora y dinámica. Está dotada de numerosos atractivos para sus visitantes, tanto en el ámbito empresarial o cultural como en el de diversión, ocio y compras: importantes monumentos de diferentes estilos, museos, teatros, áreas deportivas, novedosos núcleos comerciales y animadas zonas de copas. Capítulo aparte merece una red completa de alojamientos de todas las categorías, así como una oferta gastronómica basada en la diversidad y una calidad reconocida.


Un poco de historia

Murallas, templos, basílicas, palacios, museos y calles con historia llenan de vida la que, hoy por hoy, es la cuarta ciudad de España. Romanos, musulmanes, judíos y cristianos dejaron su impronta en una capital que rebosa vida, alegría y arte. La bien llamada encrucijada de culturas, por la mezcolanza de sus gentes, sus vías y su gastronomía, no deja indiferente a nadie.
La mejor forma de descubrir y conocer los 2.000 años de historia de esta ciudad es paseando por sus barrios, sus calles céntricas y su casco antiguo para descubrir un lugar amable, donde el foráneo se siente bien acogido. Sus casas señoriales le brindan un aspecto modernista, mientras que sus plazuelas le dan una imagen cercana y jovial. Así es Zaragoza, la unión de varias civilizaciones.
Algunos de sus monumentos, como la Basílica del Pilar, la Seo o la Aljafería, son lugares de obligada visita. Otros, como la zona Expo o el Parque José Antonio Labordeta representan aspectos del progreso de la ciudad y la expansión hacia otras zonas. Sin duda, Zaragoza no deja indiferente al viajero y si no lo conquista por sus elementos arquitectónicos, lo hará por su excelente cocina y la gran red de hoteles y restaurantes con los que cuenta la ciudad.